Que hambre que da el no hacer nada, por eso escribo. No he almorzado y el estómago retumba la silla. Las Navidades traen un periodo de bastante inactividad laboral en la oficina, y tambien traen mucha porqueria que llega de las casas de mis compañeros. Esa segunda lata de galletas, la enésima bolsa de M&M, o los bastoncitos de azúcar que todo el mundo admira pero nadie se come.
Utilicé mi tiempo de ‘recreo’ actualizando el “look” de este Blog, que a mi parecer todavía le falta carisma, y por eso no fui a almorzar. Hoy creo que me comería cualquiera de esas boberías si las tuviera disponibles.
Hace unos minutos, me topé con una lista de los 10 mejores restaurantes según Creative Loafing y empecé a salivar. En ella, uno de mis lugares favoritos, Spoon en East Atlanta donde sirven comida Thai; Las Palmeras, un restaurante cubano que todavia no he visitado y Octane coffee shop, que al parecer también sirve pastelitos, que a este punto sería mi almuerzo sino fuera porque estoy atrapado en el sótano de los estudios donde trabajo.
Si, esto es lo que hago. Trabajo y ocupo mi tiempo *libre* en pensar sobre lo que mis papilas gustativas añoran. al fin y al cabo hay que hacer acto de presencia en la oficina, cierto? Porque como decimos en Colombia: Hay que comer.